El pasado miércoles 21, el IMSS público en el Diario Oficial, un acuerdo que aprobó el Consejo Técnico para modificar la Modalidad 40 que hasta ayer permitía a los trabajos afiliados al IMSS realizar aportaciones mensuales al IMSS para incrementar sus semanas cotizadas y su jubilación.
El tope de salario para registrarse en modalidad 40 era de 25 UMAS mensuales, 87,892 pesos y el costo aproximado al mes para quienes optaban por esta opción era de aproximadamente 12 mil pesos mensuales.
Quienes optaban por pagar la modalidad 40 durante 5 años podían incrementar sustancialmente su pensión hasta llegar a un promedio de 60 mil pesos mensuales dependiendo desde luego de la edad y las semanas cotizadas.
A partir del 22 de octubre, los cambios en la modalidad 40 son radicales. Aunque el IMSS asegura que habrá un periodo de 6 meses para evaluar las medidas, lo más seguro es que ya no habrá marcha atrás.
A partir de ahora, los trabajadores sólo podrán registrarse en modalidad 40 con su último salario, con un incremento anual de una UMA y ya no con el tope. Esto implica ,para poner un ejemplo, que si un trabajador gana hoy 30 mil pesos al mes, para incrementar su pensión sólo puede registrarse con 35,000 pesos que sería su salario más una UMA y en 5 años lógicamente su pensión será muy inferior al tope.
Además hay gran incertidumbre de que pasará con los trabajadores que actualmente están bajo modalidad 40 pagando el tope. En principio se respeta el monto y plazo ya pactado pero al terminar este plazo, todo indica que no podrán ya renovar con el tope sino con su último salario registrado ante el IMSS mas una UMA mensual.
Para los trabajadores independientes y realmente no entiendo la razón, se elimina la posibilidad de contratar la modalidad 40.
Evidentemente hay mucha gente molesta por este cambio en las reglas del juego que la Presidenta Sheinbaum justifica porque – dijo – se cometían fraudes, aunque la ley sí permitía registrarse con el tope en Modalidad 40.
Al parecer a la 4T y a la Presidenta Sheinbaum le molestan las “pensiones doradas” y prefiere un país de jubilados pobres que complementen su pensión no con sus propios recursos sino con programas sociales gubernamentales.
No hay que olvidar que Sheinbaum propuso modificar en abril pasado el artículo 127 de la Constitución para imponer un tope de 70,000 pesos mensuales, el 50% del salario mensual del titular del Ejecutivo Federal, a las pensiones que cobraban ex funcionarios de alto nivel y personal de confianza en el gobierno federal en organismos como la
Suprema Corte de Justicia de la Nación, y en bancos de desarrollo como Nacional Financiera y Bancomext.
Hay múltiples amparos en contra porque se aplicó la reforma en forma retroactiva afectando los ingresos de muchas personas que se jubilaron, con una pensión mayor a 70 mil pesos mensuales.