Una de las peores herencias de López Obrador fueron los graves problemas en el sector salud que está a mil años luz de Dinamarca y que se agudizaron por la desaparición del Seguro Popular que fue sustituido por el INSABI que terminó desaparecido. Los problemas se tradujeron en desabasto en medicinas; insuficiencias en atención médica; falta de personal médico en clínicas y hospitales; deudas de más de 9,000 mdp a laboratorios farmacéuticos por parte del INSABI hoy IMSS Bienestar; retraso en los programas de vacunación para menores de edad; y lo más preocupante en fallecimientos por las múltiples deficiencias y la pésima gestión de Jorge Alcocer como Secretario de Salud y del irresponsable subsecretario Hugo López Gatell.
Hay que reconocer que el Secretario de Salud, David Kersenovich y el Subsecretario Eduardo Clark están haciendo un gran esfuerzo por mejorar el sector salud desde la construcción de nuevos hospitales, contratación de más doctores y personal médico, y mejorar la compras consolidadas de medicamentos que han mejorado aunque no han estado exentas de problemas principalmente en la distribución.
Este sábado, la Secretaría de Salud anunció los resultados de la compra consolidada para los próximos dos años 2027-2028, con un total de 3 mil 200 millones de piezas adjudicadas y una inversión de casi 84,000 mdp.
De acuerdo con Juan de Villafranca, Presidente de AMELAF hubo un avance. Aumentaron en 31% las claves adjudicadas a proveedores mexicano; 67% el volumen de piezas y 127% en valor.
Hay desde luego varios retos, el principal es que Birmex sea eficiente en el proceso de distribución para evitar desabasto de medicamentos y que se regularice el pago a laboratorios tanto nacionales como extranjeros.